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Neptuno

Más allá de Júpiter, Saturno y Urano, están Neptuno y Plutón. El descubrimiento de Neptuno fue un triunfo de la astronomía newtoniana. Neptuno era desconocido hasta el momento en que se encontró que la órbita de Urano difería ligeramente de una elipse. Esta pequeña diferencia se atribuyó a su interacción gravitacional con un planeta aún no descubierto.

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Neptuno fotografiado por el Viajero 2

El inglés John C. Adams predijo la posición del planeta desconocido en 1845, pero su profesor de astronomía en Cambridge no se molestó en revisar los cálculos del joven.

Adams llevó sus cálculos al astrónomo real, pero su mayordomo no le permitió verlo, pues estaba cenando. Sin embargo, Adams dejó una copia de sus cálculos. Más tarde, el astrónomo real le pidió a Adams más información, para probar sus habilidades, pero éste no contestó a la petición y sus cálculos fueron archivados.

Un año después, en Francia, Urbain Leverrier repitió, independientemente, los cálculos de Adams, y con base en sus datos, el nuevo planeta fue descubierto en Berlín.

La órbita de Neptuno es tan grande que desde su descubrimiento oficial en 1846, aun cuando se mueve a 19.800 kilómetros por hora, aún no termina de dar la vuelta completa alrededor del Sol debido a que su período de traslación respecto al Sol dura 165 años terrestres, y eso ocurrirá solo en el 2011.

Un día en Neptuno dura el equivalente a 19 días terrestres, mientras que el año dura el equivalente a 164,80 años terrestres. Este planeta se encuentra ubicado a una distancia media del Sol de 4.498.252.900 kilómetros, su gravedad superficial equivale a 1,22 veces la terrestre.

Está tan lejos que es muy difícil de observar. En 1968, Neptuno ocultó una estrella casi tan brillante como él (BD-17 4 388).

Observaciones hechas desde Australia permitieron determinar un diámetro de 49.200 km para el planeta. El cálculo preciso de un diámetro planetario es importante para conocer su densidad y, por consiguiente, su composición química.

Las observaciones infrarrojas de Neptuno muestran que su temperatura es de -200,15° C; 17° C mayor que la que producirá la escasa radiación solar que recibe. Como consecuencia, Neptuno radía tres veces más energía de la que recibe, así que tiene una fuente interna de energía como Júpiter y Saturno. Curiosamente Urano no la tiene.

Esto era casi todo lo que sabíamos sobre Neptuno a mediados de 1989, pero en agosto tuvo lugar uno de los acontecimientos científicos más espectaculares de la década: el encuentro de la sonda espacial Viajero 2 con este misterioso planeta y con su aún más misterioso satélite Tritón.

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Trayectoria del Viajero 2.

En efecto, el 24 de agosto de 1989, después de un viaje de 12 años de duración y de más de 4.000 millones de km de recorrido, el Viajero 2 culminó exitosamente su misión de explorar los planetas exteriores del Sistema Solar (excepto Plutón) pasando a sólo 500 km de la superficie de Neptuno ante la expectante mirada del mundo entero y, en particular, de los especialistas en astronomía planetaria.

Para que una misión de esta envergadura haya llegado a feliz término, hubo que resolver una gran cantidad de problemas científicos y tecnológicos.

Por ejemplo, las señales provenientes del Viajero 2 tardaban más de 4 horas en llegar a la Tierra, por lo que la sonda tuvo que llevar un sistema propio de pilotaje que la guiaba, apuntando a una estrella.

Además, Neptuno está tan lejos del Sol que se ve 30 veces menos brillante que Júpiter, por lo que fue sumamente difícil fotografiarlo. Todas las imágenes que llegaron estuvieron "movidas" y hubo que utilizar técnicas complejas basadas en el procesamiento de imágenes, vía computadora, para "enderezarlas".

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Urano y Neptuno vistos con el telescopio Hubble.

Como hemos dicho, el Viajero 2 sobrevoló Neptuno a sólo 500 km de su superficie, acercamiento mucho mayor que el que tuvo con los demás planetas que visitó (Júpiter, Saturno y Urano).

Obviamente, esto trajo consigo un incremento espectacular de nuestros conocimientos sobre este planeta. A continuación presentamos los hechos más importantes que hoy sabemos acerca de él.

Neptuno es un planeta gigante, gaseoso, como Júpiter y Saturno.

En el centro tiene una parte sólida más o menos del mismo tamaño que nuestra Tierra. Su color azul se debe a la presencia de metano, un gas combustible, en su atmósfera extendida.

El Viajero 2 pudo fotografiar su helada y gruesa capa atmosférica en la que se descubrió un ciclón bautizado como "la gran mancha azul" por su similitud con la "gran mancha roja" de Júpiter.

En la atmósfera existen bandas horizontales, claras y oscuras, que se deben a los movimientos de las nubes que bajan a la superficie y que suben de ella, rotando al mismo tiempo con el planeta.

Esta turbulencia es producida por una fuente de calor interna, como la de Júpiter y Saturno (curiosamente, Urano no la tiene).

Un descubrimiento muy interesante fue que el planeta tiene cinco anillos (tres de los cuales ya habían sido detectados parcialmente desde la Tierra) que están formados por polvo de hielo y rocas opacas, lo cual los hace muy tenues y, por ende, muy difíciles de detectar.

Atmósfera de Neptuno

Se han observado en la atmósfera alta de Neptuno, brillantes nubes alargadas, similares a los cirros de la Tierra.

A bajas latitudes norte, la nave Voyager capturó imágenes de bancos de nubes que proyectaban su sombra sobre las capas de nubes inferiores.

Los vientos más fuertes medidos en cualquiera de los planetas del sistema solar son los de Neptuno. La mayor parte de estos vientos soplan en dirección oeste, en sentido contrario a la rotación del planeta. Cerca de la Gran Mancha Oscura, los vientos soplan casi a 2.000 kilómetros por hora. (Ampliar imagen)

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Satélites conocidos

Satélites de Neptuno

Radio (km)

Distancia (km)

Náyade

29

48,000

Thalassa

40

50,000

Despina

74

52,500

Galatea

79

62,000

Larisa

104x89

73,600

Proteo

200

117,600

Tritón

1,350

354,800

Nereida

170

5,513,400

Neptuno posee 13 satélites: De los 8 satélites descritos, 6 fueron descubiertos por el Vogayer II en su pasada por Neptuno en 1989 y los otros dos, Tritón y Nereida, habían sido descubiertos mediante telescopios ubicados en la superficie de la Tierra, el primero en 1846 por Lasell y el último por Gerard Kuiper en 1949.

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Estructura de Neptuno
(Ampliar imagen)

Los cinco restantes están aún sin nombre pues fueron descubiertas recién en Enero del 2003 y Agosto del 2004, mediante el telescopio de 4 metros del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, ubicado en Chile. Sus denominaciones temporales son: S/2002 N1, S/2002 N2, S/2002 N3, S/2002 N4 y C02N4.

El más grande de todos es Tritón, este satélite gira en sentido contrario a la rotación neptuniana, su órbita cada vez se hace más corta y se calcula que finalmente se estrellará sobre el gigante gaseoso dentro de 10 millones a 100 millones de años terrestres. Esta gran colisión provocará que un gran sistema de anillos se forme alrededor de Neptuno, éste sistema se espera que sea aún mayor en tamaño al sistema de anillos de Saturno.

El misterioso Tritón resultó ser un satélite "de colores": tiene mares de nitrógeno líquido. Unos son color de rosa y otros, de metano, del mismo color "azul agua" que caracteriza a Neptuno. En su superficie se descubrieron conos volcánicos apagados que se deben sumergir en ella —cuando pasan de una cierta altura crítica— ya que el suelo de Tritón es de hielo, y la resistencia mecánica de éste es mucho menor que la de la roca.

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Eje de rotación de Neptuno
(Ampliar imagen)

Pero lo más impresionante ocurrió al estudiar fotografías estereoscópicas de la superficie, pues de pronto apareció, ante los asombrados ojos de los investigadores, ¡un volcán activo! (al que aún no se le ha puesto nombre). Este volcán arroja lo que parecen ser nubes de nitrógeno con cristales de carbono provenientes de las entrañas de esta gran luna (es mayor en tamaño que Mercurio, aun cuando su masa es menor). La erupción llega a una altura de 8 kilómetros. Las nubes de nitrógeno son arrastradas por el viento, rico en metano, hasta una distancia de ciento cincuenta kilómetros.

Tritón también presenta rasgaduras superficiales producidas probablemente por glaciares.

Después de haber visitado Neptuno, la sonda Viajero 2 se alejó del planeta en dirección perpendicular al plano del Sistema Solar. Hacia el año 2006, provista de energía propia, y ya más allá de los límites del sistema solar, la sonda sigue mandando señales, básicamente referentes a la composición química y condiciones del viento solar y del medio interplanetario. Se prevé que su energía puede extinguirse hacia el 2020 y seguirá su camino, hasta perderse en el espacio interestelar.

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Neptuno y Tritón tomados desde Monte Palomar
(Ampliar imagen)

Fuentes Internet:

http://www.astromia.com/solar/satneptuno.htm

http://www.xtec.es/~rmolins1/solar/es/neptu.htm

http://www.solarviews.com/span/neptune.htm

http://www.astroenlazador.com/article.php3?id_article=72

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