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Queratocono

El queratocono o córnea cónica es un desorden del ojo humano que raramente causa ceguera pero que puede interferir significativamente con la visión. Es una condición en la cual la forma normal redondeada de la cornea se distorsiona y desarrolla una prominencia en forma de cono. Ya que la córnea es el principal lente del ojo, la visión disminuye significativamente al deformarse de esta manera.

La progresión del queratocono es generalmente lenta y puede detenerse en cualquiera de las fases: desde leve hasta severo. Si el queratocono progresa, la córnea se abomba y adelgaza tornándose irregular y algunas veces formando cicatrices.

Causas

Las causas de esta afección todavía se desconocen a pesar de nuestra familiaridad con esta enfermedad. Se han realizado múltiples estudios y se han formulado gran cantidad de teorías.

Una propuesta plantea que el queratocono depende de un defecto en el desarrollo y es de origen genético (alrededor de 7% de los pacientes tienen familiares con queratocono). Esto sugiere que es la consecuencia de una anormalidad en el crecimiento, esencialmente un defecto congénito. Otra es que el queratocono es una condición degenerativa. Una tercera postula que el queratocono es secundario a otras enfermedades. Una teoría menos aceptada sugiere que puede ser de origen endocrino.

La incidencia real de queratocono no es conocida. No es una de las afecciones más comunes del ojo pero tampoco es de ninguna manera una enfermedad rara. Se estima que ocurre en uno de cada dos mil personas. Generalmente la enfermedad se presenta en gente joven hacia la pubertad. Se encuentra en todas partes del mundo sin seguir ningún patrón geográfico, cultural o social conocido.

Síntomas

El primer síntoma de queratocono es visión borrosa que en un principio puede corregirse con anteojos. Ya que es una enfermedad progresiva, se necesitarán cambios frecuentes en la fórmula de los anteojos. El adelgazamiento de la córnea progresa lentamente por 5 a 10 años y después tiende a detenerse. Ocasionalmente es rápidamente progresivo y en estadios avanzados el paciente puede experimentar visión borrosa súbita en un ojo. Esto es llamado "Hydrops agudo" y se debe a la súbita entrada de líquido hacia la córnea adelgazada. Este hydrops mejora con el tiempo, tomando semanas o meses para desaparecer. En casos avanzados se forman cicatrices superficiales en el ápice de la cornea resultando en mayor disminución de la visión.

Control

Ya que el queratocono es una enfermedad crónica que avanza lentamente, es importante que se desarrolle una buena relación con el oftalmólogo. Va a verlo con bastante frecuencia por un largo periodo de tiempo: debe tener confianza en él y sentirse cómodo al formular preguntas. Generalmente los oftalmólogos son personas ocupadas, pero nunca pueden estar tan ocupados como para no discutir su caso con un paciente. Se debe buscar un oftalmólogo con quien se sienta bien y permanecer con él.

El oftalmólogo requiere de su colaboración. El no puede controlar lo que sucede entre una consulta y la otra, pero el paciente sí.

Piense que él es un compañero en el cuidado de sus ojos, pero recuerde que usted es responsable por su bienestar. El puede indicarle que tratamiento debe seguir pero usted es el único que puede cumplirlo. Si usted mismo no cuida sus ojos es poco probable que alguien más pueda hacerlo. Si su oftalmólogo le da una cita para determinado momento, cúmplala. Hay una razón importante para que él le de esa cita, y si usted no la sabe, puede preguntar.

Comente su problema con los médicos que está visitando y la medicación que está tomando. Si está siendo visto por un internista, cardiólogo, dermatólogo, odontólogo, o cualquier otro profesional de la salud asegúrese que estén informados de su queratocono.

Esté alerta a cualquier cambio en la condición de su ojo o en su visión. Si experimenta visión borrosa, rasquiña, irritación, lagrimeo o secreción debe ponerse en contacto con su oftalmólogo. Esto puede ser la señal de que existe un problema con la tolerancia de sus ojos a los lentes de contacto o que hay necesidad de readaptarlos. Usted por supuesto, debe tener un cuidado normal de sus ojos y evitar el uso de cualquier sustancia no prescrita por el oftalmólogo. Las mujeres deben tener cuidado con los cosméticos. Cualquier persona que sufra de queratocono debe utilizar gafas para nadar y anteojos de seguridad cuando esté trabajando en el jardín o practique algún deporte.

Tratamiento

En las fases tempranas del queratocono anteojos comunes pueden corregir la miopía y astigmatismo que se producen. Al avanzar la enfermedad los lentes de contacto rígidos gas permeables son la única forma de corregir la visión adecuadamente, y la mayoría de las veces son un tratamiento permanente. Deben ser adaptados con gran cuidado y la mayoría de pacientes con queratocono requieren chequeos frecuentes y cambios periódicos en sus lentes de contacto para obtener una buena visión y confort. En algunas instancias el uso de un lente sobre otro provee una solución alternativa. Los avances tecnológicos en los lentes blandos y gas permeables son constantes ofreciendo más y mejores posibilidades para los pacientes con queratocono.

En aproximadamente el 10% de los casos de queratocono se requiere un transplante de cornea. Generalmente la cirugía se propone cuando la visión con los lentes de contacto no es lo suficientemente buena, hay limitación en su trabajo o al manejar, o si no se toleran los lentes de contacto.

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